PDF Imprimir E-mail

Captación de chatarra

La principal materia prima utilizada por SIMEC es la chatarra resultante de procesos industriales, principalmente de la industria automotriz. Para la producción de acero se requieren grandes cantidades de chatarra, que representan aproximadamente el 46% de su costo de producción. Históricamente, México ha sufrido un déficit de chatarra, por lo que algunas empresas se han visto obligadas a importar esta materia prima. De hecho, SIMEC mantiene relaciones comerciales con proveedores internacionales para el caso en que la calidad, volumen o precio de la chatarra en México deje de ser competitivo.

Sin embargo, la mayoría de las plantas productoras de SIMEC se encuentran en zonas industriales, por lo que pueden obtener grandes cantidades de chatarra.

Las plantas tienen una amplia captación de desperdicios reciclables ferrosos (chatarra de desecho industrial y doméstico) y mantienen siempre una estrecha relación con los depósitos de este material, que incluye placa y estructura, pesado, mixto, pacas de primera y de segunda, entre los más utilizados en los procesos de producción.

Es tal la importancia de la chatarra para SIMEC, que la empresa dedica una enorme atención al grado de calidad de ésta. El óptimo grado de calidad se consigue mediante la búsqueda de los mercados más convenientes y con un severo control en la recepción.

Los controles, según su procedencia, son:

  1.  Inspección por personal especializado en el lugar de origen para comprobar que en el momento de su carga la chatarra se ajuste a las normas internacionales, establecidas a tal efecto.

  2.  En caso de transporte cuantitativo, en el puerto de destino, inspección visual durante la descarga.

  3.  Ya en la factoría se hace un control exhaustivo, camión a camión, independientemente de su origen, tanto si es de importación como si procede del mercado nacional.

Con estos controles se pretende eliminar la presencia de todo elemento nocivo, de materias explosivas e inflamables, así como la de metales no férreos, tierras, cuerpos extraños, etc.; además de comprobar que las medidas de las piezas estén dentro de las normas establecidas.

También se efectúan análisis espectrométricos, o de otro tipo, a cualquier material que ofrezca dudas sobre su composición química. Todo ello está dirigido al logro de una garantía de calidad y de una óptima productividad, que repercutirá en la obtención de aceros adecuados.

Última actualización el Miércoles, 14 de Marzo de 2012